No indispensablemente debo hablar del clima,
sino en una sutileza de palabras
describo mi sombrio ser.
Las tediosas semanas
trasquilaron mis esperanzas
de dislumbrar un futuro prometedor
y antes sucesivas miradas
terminaron por derrumbarme.
Hoy no sólo el alma se encuentra callada,
sino también mi consciencia,
tan aletargada como la vida misma...
Di paso a un sentimiento que no lo recordaba ya,
y se posó en mi mente,
hasta cuándo estará allí impavida?
aún no me respondo a mí mismo esa pregunta.
Creo en la suete y el destino,
más sin embargo a veces niego de ellos
las causales de la vida.
Hoy me mantendré igual
tratando de luchar a media fuerza
como una carroza sin chofer...
Y repetiré en mi cabeza una vez más
continúa adelante.... no te detengas.
Llamada entrante
Hace 5 años